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Dos Cubos
Carrocería tras una sesión de detailing
Guías de car detailing

Lo que un lavado no quita

Pasa la mano dentro de una bolsa fina por el capó de un coche recién lavado. Si notas una superficie rugosa, ahí está todo lo que un lavado normal jamás retira. Este sitio explica la química que sí lo hace: qué producto, a qué dilución, cuánto tiempo y —sobre todo— dónde no usarlo jamás.

Por qué existe esta web

El origen

Lavaba mi coche yo mismo: a mano, en túnel y con la pistola a presión de los autolavados, sin saber que lo estaba estropeando. Con el tiempo lo noté en la pintura: al pasar la mano no se sentía lisa, a contraluz salían rayajos diminutos y en algunos puntos se había levantado, los mismos por los que pasaba la pistola.

Lo áspero es contaminación incrustada: de ahí salen la clay bar y el descontaminante férrico. Los rayajos son marcas de remolino, que nacen en el túnel y en un lavado a mano mal hecho. La pintura levantada apunta a un barniz ya comprometido, y eso lleva a la protección. Las ramas de exteriores y de protección salen de esas tres señales; química e interiores completan las cuatro.

No soy detailer profesional ni tengo taller o clientes: soy el dueño de un coche que se puso a documentarse. Aquí la autoridad no la pone mi experiencia, sino las fichas técnicas de los fabricantes y la documentación del sector.

Los detalles técnicos están en qué diferencia hay entre un lavado tradicional y el detailing.

Por dónde empezar

Cuatro ramas · once guías
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Si solo lees una

Guía pilar

La diferencia, en la propia pintura

Antes · después
Pintura descontaminada y protegida
Pintura contaminada antes de tratar
Antes · sin descontaminar Después · clay bar + sellador

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11 en total
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